México, D. F., a 9 de enero de 2009
Con pilotes de control renivela una vivienda en la Unidad Habitacional Concordia Zaragoza, que presentaba un desnivel de 70.9 cm y una inclinación de 34.2 cm
Este año se invertirán 20 millones de pesos para la renivelación de otros 16 edificios
Mediante el sistema de pilotes de control, la delegación Iztapalapa realiza la renivelación de un edificio de departamentos de la Unidad Habitacional Concordia Zaragoza, que tenía tal grado de inclinación que representaba un riesgo inminente para sus habitantes, informó el Jefe Delegacional, Horacio Martínez Meza।
Martínez Meza destacó que para la renivelación de este edificio, se destinaron en el 2008 dos millones 700 mil pesos, y que este año se invertirán poco más de 20 millones de pesos para renivelar 16 edificios ubicados en el los bloques C, E, G y H del mismo conjunto habitacional. Adelantó que también se destinarán otros 20 millones de pesos para continuar la recimentación de siete planteles educativos y poco más de 50 millones de pesos para sustituir redes de agua y drenaje en colonias afectadas por las grietas.
Francisco Gómez Curi, representante de la empresa Pilotes de Control S.A., responsable de la obra, explicó que el hundimiento diferencial en la zona afecta de manera distinta a cada uno de los edificios de este conjunto habitacional, En su primera etapa, la recimentación mediante la colocación de 18 pilotes de control, que es un elemento estructural, semejante a una columna, que se instala debajo del edificio a 20 metros de profundidad. Cada uno de estos pilotes tiene capacidad de soportar 100 toneladas de peso.
Sin embargo esto no es nuevo en la demarcación:
El período más crítico de hundimiento de la ciudad se sufrió a mediados del siglo pasado.
Entre 1950 y 1980 la zona central se hundió 5 metros.
En la zona lacustre del sur y en el ejido de San Gregorio, ubicado entre el canal de Chalco y Xochimilco, hubo en el mismo período, hundimientos de 4 metros.
Registros de 1983 a 1992 muestran hundimientos anuales alrededor del Aeropuerto Internacional de entre 15 y 25 centímetros.
10 centímetro en el Centro Histórico, y de entre 10 y 15 centímetros, en Xochimilco y Tláhuac.
Actualmente la situación no ha variado pues el hundimiento medio anual en el Centro Histórico es de 10 centímetros, en Xochimilco de 15; y de 20 a 25 en el Aeropuerto Internacional. El mayor registro se tiene en Ciudad Netzhualcoyotl Y la delegación de Iztapalapa que es de 30 centímetros anuales Los ritmos de hundimiento se reducen en las zonas no lacustres, como Azcapotzalco que en promedio es de 5 centímetros anuales.
En síntesis, la parte central de la ciudad de México, específicamente la Catedral Metropolitana, se ha hundido 12.5 metros desde su construcción iniciada a fines del siglo XVI. De ellos, 7.5 metros han sido en este siglo.
La ciudad ha sufrido en las partes más críticas hundimientos de entre 8 y 10 metros en los últimos 100 años, es decir casi un metro cada 10 años.
Según la Comisión Nacional del Agua, están registrados y en operación 910 pozos profundos en el D.F., en el estado de México mas de 1,500, y en los territorios de Hidalgo y Tlaxcala pertenecientes a la cuenca, 306.
La extracción continua del agua mediante pozos y el consecuente hundimiento del subsuelo han provocado, graves efectos.
El primero es el desnivel del drenaje general de la ciudad con respecto al Gran Canal, uno de sus desagües más importantes.
El desnivel de 8 metros calculado en la zona central, obligo a construir y a operar un potente sistema de bombeo para elevar hasta ese desagüe el agua residual y pluvial. Para esa labor operan 79 plantas de bombeo en el D.F. y mas de cien en el estado de México, con capacidad de 500 mc/s, lo que implica un gran gasto de energía. Destacan por su importancia la de San Buenaventura que ha evitado en los últimos años las inundaciones en Xochimilco; la de Aculco y otras localidades a lo largo del Gran Canal.
Las inundaciones que sufría la ciudad en época de lluvias, se explica por la diferencia de niveles entre una parte de la ciudad y el Gran Canal, así como por la incapacidad de bombear toda el agua cuando se registran las mayores precipitaciones pluviales. Entre junio y septiembre de 1950, se produjo una de las mayores inundaciones del siglo: la parte central de la ciudad permaneció inundada por varios días con niveles de hasta 3 metros; se derrumbaron casas y los automóviles fueron arrastrados por el agua. Un año después hubo otra inundación de igual magnitud.
Un dato más sobre el desnivel de la ciudad respecto al drenaje: hace un siglo se encontraba 2 metros arriba del nivel del Lago de Texcoco a donde confluían entonces los primeros drenajes; asimismo, 5 metros por encima del Gran Canal del Desagüe. La extracción de agua del subsuelo ha provocado durante el presente siglo que el nivel de la capital haya descendido tanto, que ahora se encuentre debajo del drenaje. Hoy el Zócalo capitalino está 7 metros por debajo de la parte más alta del Gran Canal. Debido a la extracción de agua.
La pérdida de pendiente del Gran Canal del Desagüe. Los 16.2 centímetros por kilómetro que tenía en 1900 se redujeron a 11.7 en 1951 y a cero en algunas partes a partir de 1993.
En otras palabras, el agua de drenaje que salía por gravedad utilizando la pendiente original se está regresando a la ciudad.
Esto se corrigió entubando el tramo correspondiente al D.F. Asimismo, en los últimos años se construyeron sistemas de bombeo para canalizar parte de sus afluentes al Drenaje Profundo. Con ello se redujeron las posibilidades de una inundación mayor. De de dicho Canal.
Por otro lado los daños en las estructuras de los edificios, monumentos y el propio suelo de la ciudad.
Los hundimientos diferenciales en el Centro Histórico han provocado fracturas en las estructuras del Palacio Nacional, la Catedral Metropolitana, El Arzobispado, el antiguo Ayuntamiento y las oficinas del Departamento del Distrito Federal, entre otros.
Los últimos sistemas utilizados para aminorar los daños solo buscan nivelar el hundimiento, sin disminuir su ritmo déla extracción del vital liquido.
Otro resultado son los agrietamientos del suelo: en 1985 el sismo causo una abertura en la zona lacustre de San Gregorio Atlapulco, Xochimilco, muy cercana a los canales chinamperos.
En los últimos años, agrietamientos y oquedades de consecuencias graves se observan en otras zonas de la ciudad; como la ocurrida en de julio de 1996 al lado de Canal Nacional.
Fracturas que han sufrido las tuberías de drenajes domiciliarios. la presencia de incipientes patógenos, que contribuirían a la contaminación de los mantos freáticos por descargas residuales en algunas zonas de la ciudad.
La posible presencia de hidrocarburos en el subsuelo y en los mantos freáticos superficiales por las fracturas en las tuberías generales de abasto, así como de los depósitos subterráneos de las gasolineras.
viernes, 9 de enero de 2009
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